El antes y el después de la rehabilitación de los pabellones modernistas

El 2014, el Recinto Modernista de Sant Pau volvió a abrir al público después de un largo y minucioso proceso de restauración de 8 de los 12 pabellones que conforman el conjunto arquitectónico. Se recuperaron las volumetrías y el aspecto original de los edificios que en algunos casos estaban muy deteriorados; también se siguieron unos rigurosos criterios para garantizar la sostenibilidad de los mismos. Este trabajo ingente es bien visible si se compara un pabellón rehabilitado como el de Sant Salvador con uno que no ha sido restaurado y está como quedó después del traslado de la actividad sanitaria, como es el pabellón de la Puríssima.

Precisamente esta comparativa es la que se ofrece a los visitantes del Recinto en un recorrido que empieza en Sant Salvador, completamente rehabilitado, pasa por el espacio de recreación histórica de Sant Rafael, que no ha sido restaurado sino que se han eliminado los elementos añadidos a lo largo de los años, y acaba en la Puríssima (ver galería de imágenes) donde, sin poder entrar por razones de seguridad, los visitantes pueden observar en qué estado estaban los pabellones modernistas después de una intensiva actividad asistencial a lo largo de 100 años.